Vestí hoy mi cuerpo desnudo con el traje más maravilloso
que mujer alguna pueda tener.
La vestí de azul ternura , con destellos de dulzura y brillantes de ilusión .
Dejé un espacio para el corazón , y lo adorné con un prendedor cargado de pasíón
y sensualidad .
Para mis zapatos escogí unos muy bonitos , pero a la vez muy fuertes
Que ayuden a soportar el camino espinoso , frondoso que vendrá .
No quiero pensar nada , solo saber que pueda utilizar ese mismo vestido alguna
vez más .
No quiero planificar , si habrá otra fiesta , si habrá oportunidad , o ese
vestido no se usará más .
Sólo sé que quisiera sentirlo una vez más .
jueves, 3 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)