Hoy me vino bien una cura de mar.
Respire la brisa marina
Deleitándome con las gaviotas
Que vuelan y juegan a la orilla del mar.
Dormí en la arena tibia
Con un sol tenue acariciando mi piel
Sintiendo mi cuerpo en el vacío.
Viajando hacia ti en un vuelo celestial.
Bocelli me cantó .
Sus boleros de amor .
Sólo desperté cuando el frío empezó
Y mi estómago de hambre me llamó.
El sol estuvo todo el tiempo escondido.
Y cuando emprendí el regreso
El muy ingrato apareció.
Mar , arena y sol los tengo que dejar.
Pero prometo regresar .
Cuando sienta su llamado una vez más.
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